Un cliente que no maneja el auto es un cliente que todavía no decidió comprarlo.

Incrementa tus Pruebas de Manejo. Cómo conseguir más pruebas de manejo y convertir cada una en un paso real hacia el cierre, no solo en un paseo.

  • 6 lecciones en video
  • 12 meses de acceso
  • Desde tu celular
  • $690 MXN
Comprar este curso

Pago único, IVA incluido. Las 6 lecciones se abren completas el día que te inscribes.

Casi nunca es que no quiera manejarlo. Es que nadie se lo pidió bien.

Sin prueba de manejo, el cliente se va con una cotización y la promesa de pensarlo. Con prueba, se sienta al volante y la conversación cambia. Entre una cosa y la otra suele haber una sola frase.

Este curso te enseña a invitar, a contestar las tres objeciones que más frenan la prueba de manejo y a convertir cada una en un paso real hacia el cierre, no solo en un paseo.

Una clienta sentada al volante de un auto en el showroom mientras el asesor, de pie junto a la puerta abierta, le explica

Una invitación, no una pregunta

Una prueba de manejo empieza por cómo la propones. El curso te da una frase concreta para invitar al cliente y te prepara para el momento en que dice que sí.

  1. Conoce lo que va a decir

    Las objeciones que frenan la prueba de manejo son casi siempre las mismas. Si las reconoces antes de que aparezcan, no te toman por sorpresa.

  2. Invita con una frase que funciona

    Una técnica concreta, que parte de «¿qué te pareció el auto?», para pasar de la conversación al volante.

  3. Reacciona con seguridad cuando acepta

    El momento en que dice que sí también se maneja: lo que haces en ese instante marca cómo empieza la prueba.

Un asesor y un cliente conversan de pie junto a un auto en el showroom

Tres frases que cierran la puerta, y cómo contestarlas

Ninguna se contesta discutiendo. Cada una tiene su técnica: validar lo que el cliente piensa antes de redirigirlo hacia la prueba de manejo.

  1. «No necesito manejarlo»

    Lecciones 03 y 04

    Responder con empatía, dándole la razón en lo que dice antes de llevarlo al volante. Con un guion completo, de principio a fin, para practicarlo.

  2. «Ya manejé uno de vacaciones»

    Lección 05

    Qué contestar cuando el cliente ya condujo un auto parecido, rentado en un viaje, sin cerrarle la invitación.

  3. «No tengo tiempo»

    Lección 06

    Tomar en serio su preocupación y ofrecerle una prueba de manejo breve, que no le quite el día.

Un asesor de ventas de copiloto sonríe mientras el cliente maneja el auto en una prueba de manejo al atardecer

Cada prueba de manejo, un paso real hacia el cierre. No solo un paseo.

Las 6 lecciones, en el orden en que las vas a usar

Todas se abren el día que te inscribes: puedes verlas de corrido o de una en una entre cliente y cliente. Si sigues el ritmo sugerido —una cada tercer día— terminas en dos semanas y media.

Cómo hacer más pruebas de manejo

6 lecciones
  1. Cómo manejar objeciones para la prueba de manejoLas objeciones comunes que impiden agendarla, como «quiero ver números primero», y cómo abordarlas.
  2. Guion para invitar al cliente a la prueba de manejoUna frase de invitación, la de «¿qué te pareció el auto?», y cómo reaccionar cuando el cliente acepta.
  3. Objeción: «No necesito manejarlo»Responder con empatía, validando su opinión antes de redirigirlo hacia la prueba de manejo.
  4. Guion completo para vencer «no necesito manejarlo»El diálogo entre vendedor y cliente, paso a paso, hasta que el cliente acepta manejar.
  5. Objeción: «Ya manejé uno de vacaciones»Qué contestar cuando el cliente ya condujo un auto parecido, rentado en un viaje, y seguir invitándolo.
  6. Objeción: «No tengo tiempo»Validar su preocupación y ofrecerle una prueba de manejo breve para no quitarle tiempo.
Retrato de Alberto Castro, fundador de Global Training Solutions

Quién lo enseña

Alberto Castro · Fundador y entrenador principal de Global Training Solutions

Más de 25 años de trayectoria en la industria comercial. Único entrenador de habla hispana en más de 40 años de una de las firmas de capacitación automotriz más reconocidas del mundo, mentoreado por Jay Rose.

Ha capacitado a los equipos de más de 2,200 empresas en México y Latinoamérica con esta misma metodología.

  • 6 lecciones en videoCon tu avance marcado lección por lección.
  • 12 meses de accesoDesde el celular o la computadora, las veces que quieras.
  • Certificado al terminarA tu nombre, cuando completas las 6 lecciones.
  • Un solo pagoSin suscripción: pagas una vez y no se renueva.

Los cursos sueltos no incluyen la comunidad, las sesiones en vivo con Alberto ni el curso bono Cómo Hacer una Entrega Profesional: eso viene con la Membresía.

Antes de comprarlo

Lo que casi todos preguntan antes de inscribirse a un curso suelto.

¿Cuánto tiempo tengo el curso?

12 meses desde la compra. Durante ese año entras las veces que quieras y repites la lección que necesites antes de un turno de piso.

¿Cuándo empiezo y cuánto me toma?

Empiezas el mismo día: las 6 lecciones se abren completas al inscribirte, no se liberan por semana. Si sigues el ritmo sugerido —una cada tercer día— terminas en dos semanas y media, pero el ritmo lo pones tú.

¿Lo puedo ver desde el celular?

Sí, desde el celular o la computadora. Cada lección se marca al terminarla, así que siempre sabes cuál sigue aunque la veas entre un cliente y otro.

¿Me dan certificado?

Sí. Al completar las 6 lecciones recibes tu certificado a tu nombre, y lo puedes compartir con tu gerente o en tus redes.

¿El precio lleva IVA? ¿Es un pago o una suscripción?

$690 MXN con IVA incluido, en un solo pago. No es suscripción: no se renueva ni se te vuelve a cobrar.

¿Incluye la comunidad y las sesiones en vivo?

No. Un curso suelto es el curso: sus lecciones, tu avance y tu certificado. La comunidad y las sesiones en vivo con Alberto vienen con la Membresía, que además abre todo el catálogo.

El próximo cliente que te toque atender no va a esperar a que estés listo.

Acceso inmediato y 12 meses para verlo a tu ritmo.

La Membresía incluye este curso y todo el catálogo, además de la comunidad y las sesiones en vivo con Alberto.