Incrementa tus Pruebas de Manejo. Cómo conseguir más pruebas de manejo y convertir cada una en un paso real hacia el cierre, no solo en un paseo.
Pago único, IVA incluido. Las 6 lecciones se abren completas el día que te inscribes.
Sin prueba de manejo, el cliente se va con una cotización y la promesa de pensarlo. Con prueba, se sienta al volante y la conversación cambia. Entre una cosa y la otra suele haber una sola frase.
Este curso te enseña a invitar, a contestar las tres objeciones que más frenan la prueba de manejo y a convertir cada una en un paso real hacia el cierre, no solo en un paseo.
«No necesito manejarlo.»
«Yo tampoco lo haría…»
Una prueba de manejo empieza por cómo la propones. El curso te da una frase concreta para invitar al cliente y te prepara para el momento en que dice que sí.
Las objeciones que frenan la prueba de manejo son casi siempre las mismas. Si las reconoces antes de que aparezcan, no te toman por sorpresa.
Una técnica concreta, que parte de «¿qué te pareció el auto?», para pasar de la conversación al volante.
El momento en que dice que sí también se maneja: lo que haces en ese instante marca cómo empieza la prueba.
Ninguna se contesta discutiendo. Cada una tiene su técnica: validar lo que el cliente piensa antes de redirigirlo hacia la prueba de manejo.
Responder con empatía, dándole la razón en lo que dice antes de llevarlo al volante. Con un guion completo, de principio a fin, para practicarlo.
Qué contestar cuando el cliente ya condujo un auto parecido, rentado en un viaje, sin cerrarle la invitación.
Tomar en serio su preocupación y ofrecerle una prueba de manejo breve, que no le quite el día.
Cada prueba de manejo, un paso real hacia el cierre. No solo un paseo.
Todas se abren el día que te inscribes: puedes verlas de corrido o de una en una entre cliente y cliente. Si sigues el ritmo sugerido —una cada tercer día— terminas en dos semanas y media.
Alberto Castro · Fundador y entrenador principal de Global Training Solutions
Más de 25 años de trayectoria en la industria comercial. Único entrenador de habla hispana en más de 40 años de una de las firmas de capacitación automotriz más reconocidas del mundo, mentoreado por Jay Rose.
Ha capacitado a los equipos de más de 2,200 empresas en México y Latinoamérica con esta misma metodología.
Los cursos sueltos no incluyen la comunidad, las sesiones en vivo con Alberto ni el curso bono Cómo Hacer una Entrega Profesional: eso viene con la Membresía.
Lo que casi todos preguntan antes de inscribirse a un curso suelto.
12 meses desde la compra. Durante ese año entras las veces que quieras y repites la lección que necesites antes de un turno de piso.
Empiezas el mismo día: las 6 lecciones se abren completas al inscribirte, no se liberan por semana. Si sigues el ritmo sugerido —una cada tercer día— terminas en dos semanas y media, pero el ritmo lo pones tú.
Sí, desde el celular o la computadora. Cada lección se marca al terminarla, así que siempre sabes cuál sigue aunque la veas entre un cliente y otro.
Sí. Al completar las 6 lecciones recibes tu certificado a tu nombre, y lo puedes compartir con tu gerente o en tus redes.
$690 MXN con IVA incluido, en un solo pago. No es suscripción: no se renueva ni se te vuelve a cobrar.
No. Un curso suelto es el curso: sus lecciones, tu avance y tu certificado. La comunidad y las sesiones en vivo con Alberto vienen con la Membresía, que además abre todo el catálogo.
Acceso inmediato y 12 meses para verlo a tu ritmo.
La Membresía incluye este curso y todo el catálogo, además de la comunidad y las sesiones en vivo con Alberto.